Día 113 – El café –

El café, ese alimento consumido frecuentemente como bebida, que se obtiene por infusión a partir de los frutos y semillas del cafeto y que contiene una sustancia estimulante llamada cafeína, es también el intermediario, el pretexto, el testigo de las más diversas charlas.

Aunque su concepto sea similar ir a tomar un café con alguien es diametralmente distinto a ir a cenar, a tomar un helado, el té, unas cervezas o simplemente a charlar. Aunque sea un momento en el que también se pueda disfrutar, nadie dice uy que bueno lo que me pasó! voy a celebrar con un café!, nadie lo propone a la hora de impresionar a otro ni mucho menos cuando lo que se quiere es agasajar a alguién.
Es que se trata de una ceremonia particular en la que por lo general se tratan ciertos temas que ya se han iniciado antes de ese momento y que verán su final algún tiempo después. El café sirve para poner las cartas sobre la mesa, para que cada quien cuente lo suyo, de su punto de vista y esboce alguna apresurada conclusión.

Estás afirmaciones provienen de un análisis estratégico que hecho sobre el tema. Sientensé en un bar y observen a dos personas ingresar. Se sientan y charlan distendidamente sobre temas como el clima o alguna burrada que hayan visto en televisión. Si miran bien van a notar que en esos minutos ambos se esfuerzan por verse relajados. A esa fase la llamo el ¨momento 1¨. El ¨momento 2¨se inicia segundos después de que el mozo haya tomado el pedido y se dirija a la barra al grito de ¨marchen dos cortados para la 7!!!¨. En esta fase las relajadas sonrisas empiezan a mostrar cierta tensión, hay algún que otro silencio y uno de los dos comensales pronuncia el preámbulo de lo que será la conversación. Llega el café y con el el¨momento 3¨ en el que la conversación se desarrolla con con total distensión. El café hay que tomarlo rápido porque se enfria asique no se andan con demasiadas vueltas. Si el tema lo amerita pedirán otro y sino como en un partido de tenis uno hablará y el otro opinará, uno preguntará y el otro responderá. Cada quien hará un esfuerzo por dejar su posición, su verdad, su sensación sobre la mesa. En el ¨momento 4¨ las tazas y el platito de masitas de cortesía estarán vacíos. Se generará otro silencio, se relajarán nuevamente, volverán a hablar de la burrada televisiva o del clima, y pedirán la cuenta.

Detalle más, detalle menos me animo a decir que es así como funciona el ir a tomar un café. Temas concretos, tiempos relativamente cortos, charlas amenas, risas medidas y una rica infusión haciendo de anfitriona.

Como ya se imaginarán hoy fui a tomar un café, aunque en vaso de cartón y con agregados que lo diferenciaban de un simple cortado, nos sirvió a mi y a dos amigas para hablar de un tema puntual… como seguimos con nuestras vidas ahora que nos dimos cuenta que tenemos 26 y seguimos boludeando?.
Como les dije más arriba el tema no concluyó ahí, pero al menos lo planteamos y cada uno dijo lo suyo y fue eso lo que hoy me hizo un poco feliz.

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

2 Respuestas a “Día 113 – El café –

  1. EFC

    Habrá q ver q es “boludear” a los 26….no?
    Digo, tal vez no se den cuenta y no sea tan asi.
    Saludos

  2. Anónimo

    espero seguir “boludeando” todo mi vida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s