Día 34 – El duelo –

Durante mucho tiempo estuve confundido sobre mi sentimientos hacia los niños. Pensaba que sus chillidos, sus movimientos hiperquinéticos, sus caprichos y su incapacidad por quedarse callados más de 4 minutos y que generaban en mi un ahogo que me llevaba a pronunciar gritos e insultos silenciosos se debía a algún tipo de antipatía o intolerancia hacia ellos.

Hace uno días caminando por el parque entendí que esos sentimientos por los pequeños infantes eran en realidad envidia, ganas de volver a ser uno de ellos por un rato.

No trabajan, juegan todo el día, son despreocupados, sus problemas giran entorno a que les compren o no el último juguete que salió al mercado, tienen alguna que otra obligación como hacerse la cama y si son bajitos todavía tienen la esperanza de crecer. Siempre los premian y a la corta o a la larga salen airosos de todo capricho o duelo, consiguiendo siempre lo que quieren.

Esta envidia, que es como casi todas las envidias, sana pero envidia al fin, ayer encontró cierta revancha. Llegué al kiosco de Pepe y un crio que en un ataque casi psicópata pataleaba para que el padre le compre un juguete me hizo entender uno de los beneficios de ser adulto. Mientras el lloraba y rogaba, yo sin tener que pedirle a nada a nadie elegí mi juguete, saqué el dinero de mi billetera y lo pagué.

Al irme  nuestras miradas se cruzaron. Yo salía victorioso, despreocupado y contento con mi juguete, el trataba de entender lo que estaba pasando. Por primera vez el adulto estaba siendo más feliz que el niño, por primera vez fue el niño quien, por al menos un rato, quiso ser adulto.

Fue este duelo inocente para mi pero crucial para el, lo que hoy ( ayer ) me hizo un poco feliz.

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7 comentarios

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7 Respuestas a “Día 34 – El duelo –

  1. ari

    Hago algo similar cuando camino con un helado por la calle. Si tengo la suerte de cruzarme con un niño, lo miro hasta que me mire y ahi con los ojos le digo… yo me como los helados cuando se me canta niño!!!

    • ana

      jajajaja!!!! cuanta sana maldad ari…

      me acaban de hacer acordar que tengo que ir a ese mismo kiosko por un juguete para oli que vio ayer y se va a comprar con sus ahorros.

      no todo es blanco y negro…

    • Leila

      Ari: jajajaja
      A mí me pueden molestar los chicos, pero desde otro lugar.
      Creo que si les pasa esto de compararse, suponiendo aunque sea por un instante, que son pares de un niño que llora para que su padre le compre un juguete…creo que eso se debe a una etapa de la infancia no bien procesada aún… (para pensarlo..).

  2. claudita

    Mira que pueden ser jodidos los adultos a veces!!!
    que lo pario. Esa envidia no es sana, si disfrutas viendo como sufre otra persona.
    Quizas sea mucho lo mio, pero no me parecen buenos sentimientos, aunque los entienda.
    Hoy estoy sensible, se ve.
    Saludos

  3. Nany

    El pueblo pide foto del citado juguete!!!
    😉

  4. Anita P

    JAJAJA EL MEJOR POST…. EVERRRRRRRRRR malditos babeadores… y cagones literalmente

  5. Belén

    Me mató este post! me hiciste emocionar … Esto me hizo un poco feliz 🙂

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